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Mié, Oct
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La pobreza energética y el reto que tiene España en combatirla

Recientemente fue aprobada la Estrategia Nacional contra la Pobreza Energética 2019-2024

Recientemente fue aprobada la Estrategia Nacional contra la Pobreza Energética 2019-2024

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La pobreza energética se trata de la situación en la que se encuentra un hogar en el que no pueden ser satisfechas las necesidades básicas de suministros de energía como consecuencia de un nivel de ingresos insuficientes y que, en su caso, puede verse agravada por disponer de una vivienda ineficiente en energía.

Así se define en la recientemente aprobada Estrategia Nacional contra la Pobreza Energética 2019-2024, un documento que el pasado mes de abril aprobó el Consejo de Ministros a propuesta del Ministerio para la Transición Ecológica. 

“En España, la pobreza energética afecta de 3,5 a 8,1 millones de personas en función del indicador que se utilice. Dicha estrategia propone reducirla entre un 25 % y un 50 % hasta 2025”, según explicó Alberto Barranco, vocal asesor del Gabinete del Secretario de Estado de Energía del Ministerio para la Transición Ecológica, en la segunda edición del Seminario Interdisciplinar de la Cátedra de Energía y Pobreza de la Universidad Pontificia Comillas.

Barranco, que ha coordinado la elaboración y publicación de la reciente Estrategia Nacional contra la Pobreza Energética, concretó que el cumplimiento de estos objetivos pasa, según el documento, por cuatro ejes básicos de actuación:

  • Medir adecuadamente el problema.
  • Implantar medidas paliativas como el bono energético universal.
  • Poner en marcha medidas estructurales para mejorar la eficiencia energética de las viviendas a través de la rehabilitación.
  • Proponer medidas de protección e información a los consumidores.

Una Estrategia contra la Pobreza Energética que solo alcanzará sus metas si permea en todos los estamentos de las Administraciones Públicas y de la sociedad. Garantizar el acceso a una energía asequible, segura, sostenible y moderna para todos es un reto fundamental en la Agenda 2030, que la ONU aprobó en 2015, y una oportunidad para que los países y sus sociedades emprendan un nuevo camino con el que mejorar la vida de todos, sin dejar a nadie atrás.

En este sentido, el director de la Cátedra de Energía y Pobreza, el profesor Efraim Centen, celebró la Estrategia como un hito, alineado a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), y que inicia un camino partiendo de la escucha. “Es el resultado de un proceso abierto y participativo, en el que el Ministerio ha prestado especial atención al trabajo de síntesis de aportaciones provenientes de socios y colaboradores que, desde hace meses, viene realizando la Cátedra de Energía y Pobreza”.

La pobreza energética supone una manifestación más del fenómeno general de la pobreza y la exclusión social. Se trata de un problema que cada vez está más presente en la conciencia pública, no solo en España, sino también en la Unión Europea y en el ámbito global.

Para acabar con esto es esencial la concienciación por parte de todos los actores y sectores de la sociedad. Una idea en la que coincidieron todos los asistentes a este seminario y sobre la que Pablo Navajo, director en funciones del Departamento de Estudios e Innovación Social de Cruz Roja, ahondó para hacer un llamamiento específico al sector de la construcción: debe actuar en la misma línea que lo hace el energético ante el problema de la vivienda. El primer paso ya está dado, ahora es el momento de la acción.

Noticia de: Ethic

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